Dónde tomar vino y cenar en Monterrey
Hay comidas que terminan cuando llega el postre.
Y hay otras que apenas comienzan cuando se abre una botella de vino.
En Italia, el vino nunca ha sido un símbolo de lujo. Ha sido un compañero natural de la mesa. Forma parte de la conversación, de la comida y de esos momentos en los que nadie mira el reloj.
Quizá por eso, cuando buscamos un lugar para cenar, también buscamos un lugar donde valga la pena brindar
Una botella para compartir
Pedir una botella de vino cambia por completo el ritmo de una cena.
Las copas se sirven poco a poco.
La conversación encuentra su propio tiempo.
Los platillos llegan a la mesa mientras cada vino revela nuevos aromas y sabores.
Sin darse cuenta, las personas dejan de pensar en la hora.
Porque algunas noches merecen disfrutarse lentamente.
El vino y la cocina italiana
Pocas gastronomías tienen una relación tan estrecha con el vino como la italiana.
No existe una única combinación perfecta.
Existe la combinación que mejor acompaña el momento.
Una pizza artesanal puede disfrutarse junto a un Chianti.
Unos Gnocchi al Funghi Trifolatti encuentran un gran compañero en un Montepulciano.
Una tradicional Cotoletta alla Milanese puede acompañarse con un Brunello di Montalcino para quienes desean vivir una experiencia aún más especial.
Lo importante no es conocer de vinos.
Lo importante es disfrutar la mesa.
Compartir también es parte del maridaje
Una botella de vino tiene algo que pocos platillos consiguen.
Obliga a compartir.
Nadie pide una botella solamente para llenar una copa.
Se pide para brindar.
Para celebrar.
Para acompañar una buena conversación.
Y para convertir una cena cualquiera en una ocasión especial.
Quizá por eso las mejores historias suelen comenzar con un simple:
“¿Abrimos una botella?”
Una experiencia para disfrutar sin prisa
En Filo Di Vita Ristorante Italiano Rústico creemos que el vino no acompaña la comida.
Acompaña los momentos.
Por eso hemos seleccionado una carta de vinos italianos pensada para disfrutar junto a nuestra cocina artesanal, nuestras pizzas preparadas en horno visible y una atmósfera donde el tiempo parece bajar la velocidad.
Porque algunas personas recuerdan lo que cenaron.
Pero muchas más recuerdan con quién brindaron.